domingo, 21 de febrero de 2016

CÓRDOBA




Para escribir sobre una ciudad hace falta haber sido previamente poseído por ella. Del  encuentro        apasionado entre una ciudad y una mirada, convertida luego en memoria y palabras, han nacido algunos de los más grandes episodios de la literatura. Palabras, casi siempre de invocación y de elegía, que quieren apresar a las ciudades en la fuga del tiempo y volverlas imaginarias, salvarlas y mentirlas, hacerlas inmortales. La lógica extravagante del turismo a convertido a Córdoba en un lugar de paso. Los guías apacientan a la multitud en el patio de la mezquita, la ordenan en fila india, la empujan al interior de las naves con una severidad nunca exenta de premura, la hacen salir media hora después, también en fila india y solo le permiten que se disperse en las tiendas de abalorios y de postales y en los premeditados callejones con macetas...
Antonio Muñoz Molina.

Por eso en Córdoba es necesario huir, como en  otras ciudades, de la masa colorida de turistas que eclipsan la verdadera ciudad, la soñada y la real. Es necesario buscar la esencia acumulada durante siglos en los rincones, en los patios, en el callejón sin folclorismos. Existe la ciudad, la que aun no se ha vendido, la que permanece con su acento, su diario y su misterio. La ciudad en la que perderse sin prisas es una suerte del destino y encontrar detalles escondidos a la vuelta de una callejuela sin salida, una sorpresa para los sentidos. Córdoba enamora en cada esquina, en cada adorno arquitectónico que sobrevuela en una fachada sin prentensiones. Te embaucan las puertas entornadas  y las rejas de los patios que guardan celosas el rumor de una fuente o el ansiado silencio. 



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miércoles, 20 de enero de 2016

PATIOS ANDALUCES I




El patio con la fuente o con el pozo o la alberca, ya ha sido tan laureado por los poetas y literatos, que realmente lo único que podemos decir desde aquí es... que lo disfrutemos. Este espacio arquitectónico, unido intrinsicamente a las casas andaluzas, se diseñó hace miles de años. Hay constancia de patios en las casas y los palacios de la lejana cultura mesopotámica, concepto constructivo que se extendió por todo el Mediterráneo, siendo parte indispensable de los habitats griegos y romanos. La civilización islámica le añadió el agua, con la fuente, el pozo o la alberca como símbolo imprescindible de su cultura. A nuestra tierra, el patio ya venía avalado por los ejemplos de los majestuosos palacios de la disnatía de los Omeya. En las casas cordobesas y en Medina Azahara, se formalizó el patio como núcleo central de la vida, dotándolo de muebles, plantas y adornos. Posteriormente en Sevilla y en Granada, este alma de la casa, este espacio de luz y alegría, alcanzó su plenitud. En el medievo, con la influencia islámica y bizantina, se incorporó a monasterios y abadías. A él se replegó la arquitectura del Renacimiento y del Barroco y esta misma idea en la que gira la casa, se llevó a la America descubierta por Colón. El patio...





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sábado, 19 de diciembre de 2015

EL CONVENTO DE LAS CLARISAS DE CARMONA




El convento de Santa Clara de Carmona fue fundado en 1460. Desde el principio contó con la protección y los privilegios del pontificado y la corona, tales como los de custodiar las llaves de la ciudad en periodos de guerra o el de eximir de impuestos a los vecinos que estaban al servicio de las monjas. Del último tercio del siglo XV y primeros del XVI datan la iglesia conventual y el claustro. La iglesia es de estilo mudéjar y el claustro de dos plantas es de arcos semicirculares enmarcados en alfices en la planta baja y arcos escarzanos en la planta alta. Tanto la iglesia como el claustro conservan interesantes decoraciones de azulejería de la época. El retablo mayor es una obra destacada del barroco sevillano del siglo XVII y del siglo siguiente son las puertas del compás y la torre mirador que consta de grandes ventanas protegidas por tupidas rejas de hierro para preservar la intimidad. Ahora este maravilloso edificio, habitado por ocho monjas de clausura, está abierto al público y posee un espacio expositivo en su torre mirador, en el que cabe destacar la cúpula de madera del baldaquino de un altar del siglo XVII. En la iglesia se puede admirar la serie pictórica de arcángeles y santas del taller de Zurbaran...








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lunes, 23 de noviembre de 2015

HOTEL CASA DE COLÓN


Este pequeño hotel, está situado a escasos metros de la histórica y patrimonial plaza de San Francisco y a unos cuantos más de la Catedral y la Giralda, en Sevilla. Aunque el edificio es anterior, es en 1886 cuando adquiere el aspecto actual, aunque también haya sufrido algunas transformaciones a lo largo del siglo XX. Mantiene una fachada discreta, muy del gusto de la arquitectura burguesa de esa época, pero posee un interior adcrito a la exótica corriente denominada neomudéjar. Este estilo, que en la capital andaluza tuvo una fuerte repercusión y que forma parte del valioso catalogo arquitectónico de la ciudad, le imprime al establecimiento casi toda su personalidad. Ana Pazos, la decoradora y copropietaria del hotel, nos explica algunas de las reformas que se han tenido que realizar para aprovechar el espacio y obtener las 16 habitaciones con las que cuenta. Entre ellas, la de derrivar el techo de pavés que cubría el patio central, una añadido que dividía la planta baja habilitada como oficinas a mital del siglo pasado, del resto de la casa. Es interesante desde el punto de vista decorativo, que se hayan respetado todos los elementos y materiales de finales del XIX, como los azulejos de mensaque, las yeserías, las vidrieras o las columnas de hierro fundido y otros materiales colocados posteriormente, como la solería de "hidráulicos haciendo aguas" de alguna de las habitaciones. Ana Pazos, ha rebuscado entre anticuarios y desvanes familiares, un mobiliario  que no eclipse la ornamentación neomudéjar, tan original e identificativa de la ciudad. El Hotel Casa de Colón, de dos estrellas, forma parte del nuevo concepto turístico, que auna buenos precios con un entorno agradable y cuidado. 

Hotel Casa de Colón. Calle Hernando Colón, 3, 41004. Sevilla.
www.hotelcasadecolon.com




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